viernes, 19 de diciembre de 2008

Departamento Súper Geosal #2222

Las siempre vivas con Río Trancura

Departamento 105.-

Sergio Villanueva, 45 años, profesor de historia. Vive solo.
Actualmente se encuentra todas las tardes con Margarita Velrio, una joven de 15 años.
Él está completamente enamorado de la chica, ya que ella es muy audaz y hábil con la materia, domina fechas y procesos históricos con absoluta minuciosidad.
Villanueva ama la historia y por lo mismo colecciona todo tipo de cachivaches ya que asegura: “Estos en el 2080 serán reliquias y servirán para entender mejor el estudio de la historia de este 2040”.
Posee cabezas de barbie, juegos nintendo, dentaduras de oro, prótesis de vidrio, órganos de plástico etc.

Departamento 106.-

Clara Soto, hija de padres acomodados. Estudia filosofía, pero le ha dado depresión después de haberse enterado, hace unas semanas atrás, sobre nueva ley del congreso, la cual dicta que el ramo de filosofía se suprimirá del marco curricular de enseñanza media y básica.
Clara está planeando tirarse del noveno piso.

Departamento 107.-

Mario Catalán vive con su esposa y sus dos hijos. Trabaja en una empresa de carpintería. Le gusta la vida sana, el deporte y el agua mineral.
Tiene una vida sexual activa y feliz.
Aunque nadie sabe su secreta obsesión. En la madrugada, mientras todos duermen, Catalán disfruta de los videos que descarga en su laptop, siente placer al ver animales interactuando con seres humanos. Le invade una energía extraña, al ver un pequeño cachorro moviéndose eróticamente y dispuesto a hacer su trabajo con una mujer que yace acostada en una cama de agua.
Catalán está pensando en realizar su propia película.

Departamento 109.-

Pacheco Cornejo, 43 años. Vive con su esposa Evelyn Romero, y su pequeño hijo Robertito. Pacheco es detective y disfruta de su trabajo. Es obsesivo, peligrosamente exagerado y desconfiado, a tal nivel que se ha dedicado a espiar a muchos de sus vecinos.
Ha descubierto algunos pormenores que lo han dejado perplejo. Es por eso que no deja que su pequeño hijo Robertito salga a jugar (no al menos en los alrededores del departamento, ni en los pasillos de este).
La puerta de su departamento posee ultra protección, ha comprado lo último en seguridad. Unos rayos magnéticos verdes que la cubren completamente, estos poseen alta radiación, por lo que han dejado varias secuelas en algunos de los transeúntes que bordean la zona de Pacheco.

Departamento 200.-

Acá vive Rosa Espinoza, de 18 años. Junto a su hermano Cristóbal.
Rosa es una joven madre. Tuvo su hijo (Benjamín) a los 16 años, lo que provocó el rechazo de sus padres y posteriormente su ida de la casa junto a Cristóbal, el cual fue su único apoyo.
Benjamín es un niño genio, con tan solo 2 años de edad, domina varios idiomas; sabe hablar en Neo-latín (Lengua indoeuropea combinada con neologismos). Y ahora está aprendiendo el Telugu, el Javanés y Wu.
Cristóbal y Rosa están muy orgullosos.

Departamento 201.-

Acá vive Francisca Toro, de 28 años, trabaja de secretaria en la Central Centralísima de Centrales del Banco Central. Disfruta su trabajo tanto como sus cápsulas para adelgazar sabor a yogurt con cereal de chocolate. Vive sola, ama las revistas de salud y bienestar.
Está pensando en conquistar a un joven que conoció el viernes pasado, visitando una empresa químico-farmacéutica.

Departamento 202.-

Laura Palmer, joven actriz y artista visual, de 27 años. Trabaja para el canal Matthew Barney Foundation. Tiene prótesis en ambas piernas, y estas son de cristal. Aquellas son su instrumento de trabajo. Su especialidad son las performanes, el fluxus, el happening y el body art.
Actualmente está rodando un video art.
Popolea con un hombre de color llamado Goldie.

Departamento 203.-

Acá vive Ester Flavia, de 68 años, profesora. Vive con su nieto Erico, y su hija Ana (madre de Erico).
Ester es una señora carismática, con mucha energía y audacia. Participa en el club de Aeróbica del departamento, junto a otras ancianas. Su nieto Erico es esquizofrénico.

Departamento 204.-

Roberto Bobadilla, 14 años, estudiante. Vive con su mamá, su papá y sus tres hermanos. Pololea con Drina, (del piso 207) Participa en una banda musical. Esta incursiona distintos estilos desde el minimalismo hasta el Zang tumb tumb la cual consiste principalmente en acordes hechos de ruidos.
Está juntando dinero para asistir al concierto de su banda favorita: Robotobibok.

Departamento 205.-

Alex Chapman, es un joven de 21 años, de origen uruguayo. Se filma a sí mismo mientras construye una bomba de ácido sulfúrico para matar a Laura Palmer. Este está deprimido ya que ha enviado cartas a Laura en repetidas ocasiones, pero nunca ha obtenido respuesta alguna. Además no puede soportar que Laura salga con un hombre de color.
Está pensando (después de enviarle la bomba a Palmer) en suicidarse con un revólver calibre 38.

Departamento 206.-

Ricardo López, 68 años, ejecutivo. Luce una gran barriga.
Vive y pololea con una joven modelo llamada Lucila Solá. Ella lo engaña con el decorador de interiores que trabaja en los diseños de los muebles de su departamento. Éste se hace pasar por gay.

Departamento 207.-

Drina, Joven de 15 años. Pololea con Roberto Bobadilla del departamento 204. Vive con su papá y su tío. Graba videos pornográficos con chicos de la edad de ella y a veces con adultos, o con algunos integrantes de la banda de Roberto. Estos videos son entregados a su tío, el cual tiene una Cadena de distribución porno Web.

Departamento 208.-

Don Andrés Salamanca, 45 años, vive con su esposa Mónica Gutiérrez y su pequeño hijo Simón. Don Andrés es empresario. Trabaja en la empresa Cohetes relax vision, la cual simula un viaje a la luna.
Don Andrés lleva más de 10 años trabajando en esta empresa y mantiene una relación secreta con Juan René, su jefe.

Departamento 303.-

Acá vive la joven María Lunar, de 20 años, junto con tres amigas más. Estas actúan en obras de teatro de la compañía sintética neo-contemporánea futurista.
Todos los fines de semana se juntan con sus amigos los cuales son todos travestis-homosexuales.
Aunque la semana pasada María tuvo relaciones sexuales con uno de ellos, al cual le salió el hombre que llevaba dentro (y que tenía muy escondido). Dieron rienda suelta a sus más bajos instintos; el problema es que ha María todavía no le ha llegado la menstruación este mes.

Departamento 304.-

Jorque Campos, 50 años, dueño de casa, tiene dos hijos. Su esposa trabaja, ella mantiene el departamento, a los niños y a él.
Pero hoy ha estropeado el aire acondicionado clima seguro segurísimo, que su esposa a comprado la semana pasada para regular las altas temperaturas –y que ha costado carísimo-. Aparte de esto, se le ha caído -y se ha roto en mil pedazos- un Jarrón, el cual era una reliquia de los años 50`.
Jorge llora desconsoladamente en la cama (con forma de plátano) de su pequeña hija Isidora. En el acto abraza un osito.

Departamento 305.-

Acá vive Aldo Guenchecal, de 47 años. Sufre, día por medio, problemas de estitiquez.
Trabaja en la empresa Finger-Mouse-Expoll,
la cual fabrica y distribuye Mouse para todo tipo de pc, laptop, televisores y radios.
Ayer la empresa organizó una comida, a lo que Aldo asistió con su mejor atuendo, pero justo en momentos inesperados a Guenchecal le dan ganas de ir al baño; cuando llega hace sus necesidades sin problema alguno, una vez que termina y se dispone a tirar la cadena, descubre que toda su caca, que yacía dentro de la taza, estaba bañada de rojo; observó bien y era sangre. Aldo aterrorizado vuelve a mirar la tasa y descubre un dedo entremedio de su excremento. Es el dedo de un ser humano y que ha sido arrojado al inodoro.
Aldo está horrorizado y no sabe qué hacer.


Departamento 306.-

Robinson Darío, 30 años, taxista.
Actualmente vive con su pareja Nicol.
Originariamente Robinson era mujer, pero con el paso del tiempo se ha cambiado de sexo y se ha implantado un pene de goma, que imita muy bien al original. Su pareja es la más feliz.

Departamento 50.-

Acá vive Lisa Joumier, de 40 años. Vendedora de seguros. Vive sola.
Lisa es una mujer fuerte y tenaz, más últimamente le ha ido muy mal en el trabajo, y está pasando por una crisis. Y para combatir el problema sale de compras y decide adquirir lo último en tecnología. Un Lancer Driver Scop Taller Magner, el cual es un artefacto que lava platos, los seca y los guarda. Este se programa y funciona a base de códigos.
Lisa ha logrado estabilizarse.

Departamento 63.-

Acá vive Román Urbina, de 45 años. Con su pequeña hija Rosita. Es escritor y Sociólogo.
Es el autor de libros como Calentamiento global ¿Estrategia o verdad?, o la adaptación del ensayo El Mito de Sísifo titulado El mito del hombre Electrónico. Y ahora su nuevo libro, el cual está apunto de terminar y que piensa ponerle por nombre Del hombre Mono a las máquinas.
Urbina estudia los procesos sociales con mucha dedicación. Ama la Humanidad tanto o más que a su hija Rosita. Pero está triste y siente un vacío.

Departamento 400.-

Acá viven dos ancianos, Tena Pitterson y Luis Barrales ambos de 80 y 100 años respectivamente.
Viven de su jubilación y descansan cada día en la comodidad de su departamento; El cual cuenta con una voz en off, que les permite sentirse acompañados. Esta, habla todo tipo de temas y lo mejor de todo es que les pregunta, cada día, como están; a lo que constantemente ellos están expresando sus emociones. Aquello (está comprobado científicamente) les ayuda a agilizar la mente y a estar más saludable.

Valeria Astudillo.

martes, 4 de noviembre de 2008

Cuento Inédito


Yo soy John Lennon
Por Valeria Astudillo


Como era de costumbre, Lorenzo del monte, se dirigía a paso lento y agotado al paradero del autobús, a la espera de este. Con su dedo índice hace parar el gigantesco carro, se sube y descubre a la muchedumbre molestosa y desagradable que desde su niñez había sido su hostigosa compañera de viaje. Allí se encontraban todos, juntos, amontonados, apegados, unos con otros. Los olores se mezclaban en sucesiones agitadas, olía a axila, a vómito de guagua, a cabello limpio, a shampoo, a sebo, a rodilla, a colonia barata, a axe, a excremento etc. Y a medida que el bus avanzaba, los olores se hacían cada vez más fuertes y propensos. Lorenzo, entonces, estiraba la cabeza, respiraba profundo y trataba de resistir, de mantenerse en pie.

Se dirigía, como todos los días a los suburbios de la ciudad, allá en lo más lejano, se encontraba su agradable aposento, al cual llegaría con la máxima satisfacción, con el máximo placer, del solo hecho de pensarlo se proyectaba en su mente la sensación como de múltiples orgasmos, como si se tratara de la gloria suprema. Entonces, cerró los ojos y se sumergió en su inigualable fantasía. En eso se encontraba nuestro personaje primordial, cuando derrepente en el autobús se bajan unos cuantos pasajeros, para ese entonces Lorenzo ya había abierto los ojos, y como ya nada mejor podía suceder, y como por arte de magia, el universo conspiró en ese momento para con Lorenzo y ocurrió lo inesperado: allí frente a sus ojos se encontraba un asiento totalmente desocupado. Lorenzo miró para todos lados, y en vista de que nadie tenía el menor interés por aquella butaca, Lorenzo raudo como el viento, corrió tras ella, se sentó y volvió a experimentar la sensación que tanto bien le traía; en eso saca de su bolsillo un sorprendente e inesperado aparato, se trataba de una de sus máxima reliquias, la cual adoraba y apreciaba como un objeto sagrado, se trataba de un mp3, el cual reproducía la música que él más veneraba en el mundo. Entonces lo prendió y procedió a ponerse los audífonos, cada uno en su respectiva oreja, y escuchó; se trataba de A Day in the life. Sumido en la voz de Lennon (y en la excéntrica melodía que sobresalía de los audífonos) de pronto un inesperado pensamiento se le vino a la mente: pensaba en “la reencarnación”. ¿Por qué Lorenzo habrá tenido esta inesperada idea?. Era exactamente la misma pregunta que se hacia él. Reflexionaba, entonces, en qué era la reencarnación, y fue en aquel momento que recordó que días antes había tenido una conversación con su madre, y en su cabeza los sucesos se ilustraban vivos, a la frecuencia que él escuchaba el alucinador tema de los Beatles, entonces volvió a oír la voz de su madre hablándole: -¡Hay! Lorenzo, estoy tan cansada hijo, francamente los viajes en autobús van a terminar por dejarme postrada en la cama.- , a lo que Lorenzo le respondió: -Pero madre, deja de lado el asunto del estrés un momento y explícame como te fue con los pelao`s. -

Madre: -Je, tienes razón hijo. Hoy estuvo muy buena la clase, fíjate que hablamos sobre la reencarnación ¿Sabias tú que es una creencia según la cual el alma, después de la muerte, se separa del cuerpo y toma otro cuerpo para continuar otra vida mortal?... Según esta creencia, las almas pasan por ciclos de muertes y nuevas encarnaciones. Un ser humano, por ejemplo, podría volver a vivir en la tierra naciendo como un nuevo personaje. Una creencia reencarnacionista llamada “metempsicosis”, enseña que los grandes pecadores pueden reencarnar en un animal o una planta. -

Lorenzo recordaba las palabras de su sabia madre, como si se trataran de un mensaje divino, como si el mismo dios le enviase esa señal con algún propósito, con alguna finalidad, para lo cual, él todavía no podía descifrar.

Puso más volumen a la canción, los sonidos se multiplicaban en su oído como si se tratara de una plaga de baratas saliendo de las entrañas del intermedio que hay entre una gran roca y la tierra; escuchaba la música, la voz de Lennon, de Paul, los Bongos, el Acorde de Piano, la Batería, Maracas, el Acorde de Armonio, Cuentas de Compases, despertador, la orquesta, el trombón, el violín, etc., y entonces se proyectaba hacia el pasado, se trasladaba con su mente hacia lugares remotos, lugares en los cuales él nunca había estado. Visualizaba entonces a Lennon con, Yoko, a Paul; a sus ídolos que ahora cantaban para él. Y se preguntaba entonces ¿Qué relación había entre la reencarnación y los Beatles? ¿Qué había entre esta creencia y su muso inspirador Lennon? ¿Por qué sentía punzadas tan tremendas en el pecho? ¿De qué se trataban esas emociones incontenibles que estaba experimentando en esos momentos?.

Sentía el estómago lleno de mariposas o de peces, de serpientes vivas que se desplazaban por entre sus entrañas, que subían y bajaban, llegaban hasta lo más alto de su garganta, para luego caer hasta un poco más debajo de su pelvis. Sintió derrepente que él era Lennon, imaginó que era Lennon ¡¡¡Eso era!!! ¡¡Él creía en la reencarnación!! Creía ciegamente en que Lennon después de muerto se había convertido en una mariposa, habría muerto nuevamente, para luego convertirse en Lorenzo!!!

Que agradable se le hacía tal pensamiento, se llenaba de dicha y felicidad al imaginar que tal suceso podría ser cierto. Nadie tenía la verdad absoluta en ese momento, y hasta el día de hoy nadie puede saber qué pasa luego de que una persona muere. Entonces era lindo creer que Lennon después de muerto podría haberse convertido en él. O era lindo pensar al menos, que si probablemente eso podía ser una mentira, entonces Lennon era una mariposa, y cada vez que se posaba una en alguna hoja de por allí, entonces él podría mirarla, intentar agarrarla como si se tratase del mismo músico que ahora se presentaba ante él.

De un brusco golpe se sorprendió nuevamente en la micro, lo que antes había sido un vuelo por el cielo, ahora era nada más que la realidad misma, (ni infierno, ni paraíso) simplemente el autobús de cada día, el chofer, los pasajeros, y los olores característicos que él conocía muy bien, casi a la perfección. Recordó que tenía un audífono en cada oreja. No se escuchaba nada. Intentó prender el aparato, más se dio cuenta que este ya no quería ceder con su pedido: la pila, la trabajosa y empeñosa batería se había agotado. Lorenzo, ya más calmado guardó nuevamente el mp3 en su respectivo bolsillo y se dio cuenta que la micro estaba por llegar hacia su destino, entonces se para, camina por el pasillo, mira a su alrededor y contempla que hay uno que otro pasajero, los mira con cierta altanería, toca el timbre y entonces se baja de la micro.

Era exquisito pensar que su caminar por la ciudad, ya no era el de un ser humano cualquiera, no era un Lorenzo cualquiera, ni un Joaquín, ni un Horacio cualquiera. Si no que se trataba del mismo Lennon en persona, solo que esta vez reencarnado en otro cuerpo, en otra vida, en otra sonrisa, en otra juventud, con otra madre, con otro hogar, con otro mundo.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Cuento al estilo Cortázar

Cuando finalice este texto haga lo siguiente por favor:

Corra a mirar los postes, distinga las imágenes que se forman entre toda esa verborrea de cables; después de eso acuéstese en el medio de la calle preferentemente en el paseo ahumada, ahora, también, un lugar muy bueno para hacerlo puede ser en una cancha de fútbol, en donde estén jugando a la pelota. Cuando usted presencie un partido: No lo dude más, corra a acostarse justo en el medio de aquel partido y contemple lo que sucede, (con los ojos cerrados obviamente.)

Mire su entorno: los diarios, los parques, las micros, la gente, los edificios, las flores, los árboles, las tiendas, el piso, el cielo, las nubes (notará que en ellas hay unos monos increíbles); Respire profundo, piense, hable solo, escupa, grite, golpee a alguien si es necesario, juegue: Conozco uno que le gustará: cuando divise a alguien que va a pasar a su lado, usted acérquese lentamente hacia él (la idea es que no se dé cuenta) y le grita fuerte, (si es en el odio mucho mejor), la siguiente sílaba: ¡PA!...(Cuando vea el efecto que provocará esto en la otra persona, usted se matará de la risa); pero sigamos con el listado; Pregúntele todo a todos, baile, rásquese la cabeza, robe (pero trate de que no lo pillen, hágalo estratégicamente).

Si va en el metro y descubre que hay alguien excesivamente hermoso(a) saque papel y lápiz y dele su mail o número telefónico (es preferible que sea el mail). Cuando quiera tomar micro y descubra que su tarjetita bip no tiene plata y usted no tiene un peso en sus bolsillos: haga parar igual la micro, súbase, ponga su tarjetita en ese siniestro aparato y cuando se escuche (y se vea) ese gran sonido (y color rojo) usted mira al chofer y con un poco de histrionismo le dice: Uh, acabo de cargar la tarjeta..¡qué demonios le pasa a esta cosa! (Y le pega suavemente a la cosa amarilla) y vuelve a hacer el mismo procedimiento, una y otra vez, hasta que después el chofer se dará por vencido y le dirá: no se preocupe señor, pase no más. También puede utilizar el argumento de que le faltan diez pesos a la tarjeta. Verá que funciona.

Viva feliz. Para esto cuando se le vengan pensamientos y sentimientos tristes al cuerpo repita fuerte la siguiente frase: La tristeza no sirve de nada (en el caso de que esté triste) en el caso de que tenga muchas ganas de llorar¡ hágalo!¡llore! Pero no más de diez minutos, después de eso tiene que decir en voz alta la siguiente frase: Seguir llorando no sirve de nada. En el caso de que usted extrañe a alguien con mucho afán, la frase a repetir será: Extrañar no sirve de nada, extrañar no sirve de nada. Verá que su malestar de apoco comenzará a menguar y le vendrán unas ganas esquizoides de correr y de saltar como loco; es ahí donde tiene que volver al principio de este manual y recuperar esas ganas locas de vivir que tuvo cuando se enamoro por primera vez (y ese amor fue correspondido, obvio, sino no sirve de nada.)

Revívalo, pruebe, sonría y juegue!


Valeria Astudillo.

Cuento

Rutina

...6:00 AM. Suena el despertador, me levanto, bajo las escaleras, prendo la luz del baño, cierro la puerta, me ducho, me seco, me visto, como, salgo, tomo la micro, me subo, me siento, miro la ventana, pienso, extraño, siento tristeza, cambio de pensamiento, pasan los minutos, me bajo, camino, llego, entro, me siento, interactuo: escucho, miro, hablo; pasan las horas, me voy, camino, compro una golosina, mastico, trago, hago parar la micro, me subo, viajo, diviso el lugar para bajarme, me bajo, camino a casa, abro la puerta, subo las escaleras, me sumerjo en mi cama, encuentro un libro (bajo la almohada), leo, me duermo. Duermo, 6:00 AM...

Valeria Astudillo

Cuento

¿Quién es Juan Milchuca Torres?

(Descripciones y características ñoñas del ser humano que todos desearíamos...)

Juan es un tipo de no más de 32 años, contextura gruesa, un metro sesenta y ocho y unos ojos pardos enigmáticos y un tanto sexis.

Es aventurero, viaja constantemente; en este mismo instante si te preguntas: ¿Dónde puede encontrarse? La respuesta seguramente sería la siguiente: Debe estar sentado en una micro de mala muerte, dirigiéndose hacia un nuevo y exótico lugar en busca de entretenidas y apasionadas aventuras.

Este tipo es muy adaptable, puede vivir cómodamente en cualquier lugar y con cualquier tipo de gente. Posee un corazón valiente y tenaz, lleno de energía y con unas ansias locas de vivir y conocer cada día más.

Generalmente sus sentimientos están impregnados de una bondad y misericordia nunca antes vistos.

Es simpaticón y en ocasiones irritable, si se deja llevar por la ira es capaz de llegar a matar a alguien.

Le gusta el vino, el agua mineral, las fiestas, los días nublados y con mucho frío, el manjar, la pichanga, tocar su cabeza y extraer de ella una que otra caspa y/o piedrecillas voluminosas; palpar sus genitales, caminar, hablar en frecuencia, observar, hacerse el canchero y por ende: coquetear; le gustan mucho las chicas, adora meterse con una (distinta a la otra) cada mes (o cada semana o día), en este aspecto nuestro compañero no tiene limites: Se enamora fácilmente y de esa misma forma termina desencantándose. En comidas alucina con el puré, la chuleta, las legumbres y los alfajores. También le gusta escuchar música, generalmente alegre (cumbias, zambas etc.). Algo muy importante en su vida es el sexo, la filosofía, la masturbación, correr y respirar -entre muchas otras cosas-

Detesta la gente estúpida (a su juicio esta gente es aquella que se queda encerrada en casa haciendo los menesteres de esta.) Gente que huye de su destino y que vive con temores, prejuicios, odio y rencor. Detesta la flojera, la soledad, la depresión y los temas políticos (su cerebro es incapaz de abarcar este ámbito, probablemente esto se debe a su ignorancia con respecto al tema.)

Su manera de hablar es un tanto absurda, ya que cada vez que pronuncia las “eses” y la “Ch” lo hace con gran énfasis, escuchándose algo más o menos así: “Ssssi po’ ssstoy acá en Ccchile”. Lo cual provoca gran conmoción y mucha gracia entre los presentes que lo escuchan hablar.

No tiene casa. Y por ende tampoco donde caerse muerto. Él simplemente vive sin pensar en qué pasará en su vejez (futuro no muy lejano) y en su muerte.

Valeria Astudillo.

Cuento

Extrañar no sirve de nada.

Ana era una niña triste y muy insegura. Le costaba mucho entablar relaciones con las personas.

Un día caminando por la avenida principal de su ciudad, se encuentra un lindo perrito, el cual le ladraba y le movía la cola. Ana siguió su camino ignorando al pobre e indefenso cachorro, hasta que derrepente el animal se pone a gemir, pero esta vez lo hizo con pena, con nostalgia, con melancolía. En cada lamento que emitía, en cada ruido que salía de hocico había una especie de poder que logró poseer a Ana, haciéndola retroceder para llevarse consigo al susodicho quiltro.

Lo conservó durante cinco años, creció con él y lo llamó Ronaldo. Ana alcanzó algo que podría ser lo más importante en su vida: Una relación de amistad entre el animal y ella. Supo lo que era amar, lo que era preocuparse por alguien, desde ese entonces supo cual era su razón de existencia.

Pero un día Ana, llegó como de costumbre a casa y se dio cuenta de que el animal no estaba. Lo buscó por todos lados, recorrió toda la ciudad, atravesó calles enteras, incluyendo la avenida en donde lo vio por primera vez, más sin éxito volvió a casa, triste, somnolienta, agotada y con los ojos inyectados en sangre, con un rojo intenso y unas cuentas lágrimas recorriendo su blanca mejilla.

Se acuesta cansada, sin ganas de nada.

Al otro día despierta y vuelve a tomar conciencia; -Podría haberme ido en el sueño- pensaba, más seguía allí, viviendo, respirando, como cada día, como muchos otros humanos que rondaban por la ciudad y por el mundo entero.

Al bajar las escaleras descubre que su madre la estaba esperando en la mesa con el desayuno servido, Ana se sienta, mira la taza servida con agua caliente y escucha: -Está muerto.-

Lo que se produjo en el cerebro de Ana en ese instante no fue mucho, no puedo procesar tal información, le costó imaginar y entender el significado de lo que su madre había acabado de decir.

Con el tiempo Ana ya ni hablaba, en el colegio la tomaban por muda, su aspecto era cada vez más tenebroso, estaba flaca, casi desnutrida y la expresión de su cara inspiraba una profunda amargura y un gran desconsuelo.

Su vida volvió a ser como era antes de conocer a su amigo, pero esta vez mucho peor, patética y decadente.

Guardaba en lo más profundo de su ser sentimientos de dolor y culpa; cada día que pasaba sentía su corazón como una bolsa portadora de alfileres, peor aún, de alambres de púas, los cuales aprisionaban fuertemente el músculo; terminando, Ana, con un intenso dolor en su pecho, al finalizar la monótona jornada de cada día. Y muerta en vida se acostaba a dormir todas las noches.

Amaneció, ese día la pequeña abrió sus ojos y en su mente ya no transcurría absolutamente nada: ni un solo pensamiento, ni una sola idea. Bajó las escaleras y ahí se encontraba su madre, en la cocina, con el desayuno servido; Ana se sienta contempla la taza con agua y escucha: (como si la voz acabara con un intenso silencio que hasta ese entonces se había producido)

-Extrañar no sirve de nada.-


Valeria Astudillo.





Cuento Ficticio.

Caso

El auto iba lo más rápido posible. Por los vidrios polarizados se veían las luces de la ciudad: de faroles, casas, pubs, letreros etc. Todos se entremezclaban y provocaban una imagen psicodélica llena de colores y brillos posibles.
En el interior del automóvil iba una joven dopada, yacía en la profundidad de sus sueños, a su alrededor la acompañaban 6 jóvenes.

El baño era blanco, las paredes, la ducha, todo estaba relleno de baldosas de ultra blancura; fue allí donde la joven abrió sus ojos; se encontraba en una ducha con agua muy fría, esta contenía hielo. A un costado de ella, en la pared había un letrero con un mensaje, el cual decía: “¡llama es urgente!” Y en el otro lado había un teléfono.

Tenía una herida en su espalda, justo arriba del trasero.
La joven estaba exaltada, tenía mucho miedo. No sabía qué era lo que le había pasado.

Ahora. Cuando ya han pasado más de 25 años de lo sucedido, exclama la madre de la joven, con mucha rabia e impotencia. ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?! Maldita sea! Por qué tuvo que ocurrir en ese entonces!

Esa noche la dulce muchacha fue a bailar, como lo hace toda la gente normal a su edad. En la discoteque conoció a un chiquillo, este gustó de ella y ella de él.
Pasaron un par de horas cuando llegó el momento de despedirse, más él le propone a la joven: ¿Te parece si vamos a mi departamento a seguir el carrete? Nos vamos para allá mis amigos y yo. Ella aceptó.
Cuando llegan, se disponen a conversar, a bailar, cantar y reír. Los muchachos sirven múltiples tragos; él le ofrece a ella uno en particular, un trago preparado por él “que le va a encantar”, ella sonriente lo recibe y lo bebe. Fue hasta ahí cuando nuestra amiga no recuerda absolutamente nada más.

Ella está dormida se encuentra en la profundidad de sus sueños, va en un auto rodeada de 6 jóvenes, y por los vidrios polarizados del automóvil se ven múltiples luces y colores.

En el hospital le informan a la joven que le han robado un riñón. Y que el restante no realiza sus funciones ya que está infectado, por ende deben conseguir urgentemente uno, por que le queda poco tiempo de vida.
Todos los familiares se someten a pruebas para poder donarle un riñón a la niña, más ninguno es compatible.

La madre recordaba aquel suceso con mucha tristeza, ya que su hija no pudo sobrevivir. Y pensaba: Si aquello hubiese ocurrido ahora, mi pequeña hija estaría viva.

La medicina ha creado todo tipo de órganos y ha imitado al pie de la letra sus funciones. Hoy en día ya nadie muere por falta de órganos, ya que todos estos se pueden comprar en el mercado a precios muy razonables.

Si esto hubiese ocurrido hoy, no habría de qué preocuparse.
La muchacha estaría sana y salva con un riñón de plástico, que realiza exactamente las mismas funciones del otro. Lo importante es que estaría bien, que estaría viva.

La gente ya no teme que este tipo de cosas suceda hoy en día, por que, es más ¿para qué se va querer robar órganos, si existe esta excelente alternativa, y en el caso de que por x razón llegue a suceder …¿por qué habría que preocuparse?

Es así como una fatal historia pasa al olvido. La medicina lo ha curado todo, (bueno casi todo); y por las calles ya se puede observar a uno que otro ser humano caminando feliz y radiante con más de algún arreglo particular en su cuerpo. “Se puede sustituir a la naturaleza, estando 100% conformes con los resultados”, es el pensamiento del satisfecho hombre posmodernista.

Valeria Astudillo